Cuenta el hombre que aquel día
fué cuando su bruno cabello quedó blanco
Estaba echado
Bajo el imponente leño
que en invierno taló a medias para indultarlo luego
Cuando su rama le hizo llegar su canto
y su reproche
desde el eterno callar de las astillas:
Alentaba”. “Era húmeda”.
“Dormía”.
Bueno, lo único bueno es que la soñé entera, aunque sólo recordé el último verso. Era perfecta. Ouch...
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